Apuntes sobre disartria: tipos y síntomas

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La disartria es un trastorno motor del habla producido por una afectación en el sistema nervioso central.

Atendiendo a su localización podemos encontrar diversos tipos: flácida, espástica, atáxica, de la motoneurona superior, hipocinética e hipercinética.

Esta patología suele ser secundaria a patologías mayores como pueden ser Esclerosis Múltiple, Parálisis Cerebral, Accidentes Cerebro Vasculares, Traumatismo Craneoencefálicos entre otros.

Se caracteriza por lentitud, debilidad, imprecisión, incoordinación, movimientos involuntarios y alteración de la musculatura orofacial implicada en el habla. Teniendo en cuenta estas características la rehabilitación de esta patología debe de estar orientada al trabajo en un equipo interdisciplinar, enfocando la terapia desde el área de Logopedia con objetivos de trabajo en voz, respiración y terapia miofuncional.

¿Qué es la disartria?

La disartria es un trastorno neuromotor caracterizado por dificultades en la programación o ejecución motora del habla.

Estas alteraciones dan lugar a la presencia de lentitud, debilidad, imprecisión, incoordinación, movimientos involuntarios y alteración del tono de la musculatura implicada en el habla‘’1. En consecuencia, la disartria genera una dificultad en la articulación1.

Esta patología se debe a una lesión de origen neurológico que afecta al sistema nervioso central y/o periférico, generando déficits en el control sensoriomotor del habla, concretamente en los procesos encargados de la programación y/o ejecución motora2.

Tipos de disartria

Atendiendo a la localización de la lesión en el sistema nervioso central, existen diferentes tipos de disartria:

Tipos de disartria

Disartria espástica

La disartria espástica o disartria de la motoneurona superior unilateral son debidas a una alteraciones en la vía piramidal y extrapiramidal. Ambas conforman la motoneurona superior.

Cuando la lesión de estas vías es bilateral (hemisferio izquierdo y derecho) nos encontramos con este tipo de disartria 3. 

Se caracteriza por espasticidad (incremento del tono muscular), hiperreflexia de la musculatura oral (aumento de la actividad refleja) y disminuciones en la velocidad del movimiento. La respiración es rápida y dificultosa. La fonación se caracteriza por una voz ronca, tensa y estrangulada 3.  

Disartria atáxica

Esta disartria es debido a una lesión del cerebelo o alguna de sus vías aferentes o eferentes 3 .

Su lesión provoca movimientos lentos e hipotonía en la musculatura oral, alteraciones en el flujo respiratorio y coordinación fonorespiratoria y una voz temblorosa con variaciones excesivas en su tono3. 

Disartria flácida

La disartria fláccida, denominada también parálisis bulbar, se debe a una lesión  en los pares craneales implicados en el habla (tronco encefálico), en sus axones y en los nervios espinales involucrados en la respiración.

Esta anomalía provoca una dificultad para realizar movimientos voluntarios y automáticos en el mecanismo de la musculatura encargada del habla3. 

Este tipo de disartria se caracteriza por una musculatura oral debilitada, una respiración con una potencia reducida y agotamiento rápido de ésta durante el habla y, una voz monótona y con poca sonoridad .

Disartria hipocinética

La disartria hipocinética se debe a una lesión en los ganglios basales (núcleo caudado, putamen y globo pálido). Estas estructuras tienen la función de controlar y regular el tono y la postura, así como de llevar a cabo los movimientos.

Estas lesiones generan temblores en la musculatura oral, un patrón respiratorio irregular y una voz ronca y temblorosa 3 .

Disartria hipercinética

Este tipo de disartria puede tener un origen en la alteración de la función inhibitoria de los ganglios basales, provocando oscilaciones bruscas en el tono muscular, así como movimientos involuntarios anormales en posturas estáticas, voluntarias o de descanso.

Estas alteraciones provocan contracciones involuntarias de la musculatura oral, paros respiratorios frecuentes, anartria y voz grave, ronca y estrangulada3.

Disartria mixta 

La disartria mixta presenta cuadros muy variados y se caracteriza por afectar a más de una estructura del sistema nervioso central (SNC).  En ella encontramos patologías como Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), Esclerosis Múltiple (EM) y Enfermedad de Wilson (EW). Como su nombre indica, engloba una serie de alteraciones neurológicas muy heterogéneas3.

A continuación, se muestra una tabla resumen de los diferentes tipos de disartria y las alteraciones neurofisiológicas más comunes de cada una:

Etiología

La disartria puede tener diferentes causas. Las más habituales son aquellas que provocan alteraciones del sistema nervioso, como son lesiones del tipo ictus, traumatismo craneoencefálicos y tumores en el cerebro. Estas patologías provocan parálisis faciales y linguales, lo que provoca incapacidad y/o dificultad para llevar a cabo la función del habla6.

Además, en adultos se presentan patologías que aumentan la aparición de síntomas disártricos. Entre ellas encontramos la Esclerosis Lateral Amiotrófica, la Enfermedad de Parkinson, Huntington y Wilson.

En el caso de los fármacos, como los sedantes y narcóticos, pueden dar lugar a una disartria. En estos casos la interrupción del consumo alivia el trastorno6.

Cuando la disartria se produce en el nacimiento suele ser a causa de parálisis cerebral, distrofias musculares y/o daño cerebral infantil.

Cerebro sobre fondo de colores

Síntomas y signos

Los síntomas y signos de esta patología varían según la causa y el tipo de disartria. Pueden aparecer síntomas y signos como4

  • Dificultad en la movilidad de los órganos bucofonatorios. 
  • Mala pronunciación. 
  • Agotamiento durante el habla. 
  • Prosodia monótona.
  • Timbre de voz alterado.
  • Habla enlentecida o acelerada. 
  • Voz nasal, ronca, tensa, estrangulada o temblorosa. 
  • Volumen muy alto o bajo.
  • Ritmo anormal (puede aparecer habla entrecortada)
  • Alteraciones respiratorias. 

Normalmente suelen encontrarse cuatro tipos de errores principales en la pronunciación; como son la sustitución, omisión, inserción y distorsión de algunos fonemas como consecuencia de la incapacidad para poder articular correctamente4.

Pronóstico

El diagnóstico de la disartria va a depender de la edad, del tipo de disartria, de la severidad de la misma, así como del estado neurológico del paciente. Hay que tener en cuenta que puede haber trastornos del lenguaje asociados, también el tiempo de evolución de la patología y el deterioro cognitivo con el puede cursar el paciente5.

Los factores que mejoran el pronóstico pueden ser: 

  • Ser joven. 
  • No tener causas progresivas del tipo TCE, ACV…
  • Estar médicamente estable. 
  • Estar en fases leves o moderadas. 
  • Breve tiempo de evolución (menor a un mes). 
  • Ausencia de deterioro cognitivo.

Tratamiento

El tratamiento puede variar según los objetivos que se establezcan o el tipo de patología que esté ocasionando la disartria.

Según los objetivos

El tratamiento puede contar con dos tipos de objetivos, los objetivos generales que están orientados a que el paciente consiga satisfacer sus necesidades comunicativas cotidianas en relación a la patología que padece el paciente, para que este pueda tener una mejora en su calidad de vida y una mejor adaptación psicosocial del paciente y su familia4.

Y por otro lado, están los objetivos específicos que tienen como objetivo reactivar , mejorar y buscar la manera de ser lo más funcional posible teniendo en cuenta  los procesos motores alterados4.

La intervención de los objetivos específicos desde el área de logopedia se puede llevar a cabo desde diferentes áreas de la misma, siendo  la Terapia Miofuncional el área de intervención principal para esta patología, ya que va a optimizar y minimizar las alteraciones a nivel muscular y darle funcionalidad a los órganos bucofonatorios para conseguir la mayor funcionalidad en el habla y evitar que la situación comunicativa empeore. 

Hay que tener en cuenta que, en los casos de mayor severidad, la terapia miofuncional tiene un papel fundamental, pero también tendremos que tener a mano otros recursos como pueden ser una comunicación aumentativa o alternativa.

Según el tipo de patología

En el momento de iniciar el tratamiento tendremos que tener en cuenta el tipo de patología que se va a trabajar y que ha sido causante de esa disartria. Por ejemplo en las personas que padecen trastornos de Motoneurona Superior, al estar afectada la zona bulbar se ven afectados los órganos articulatorios activos y la prosodia.

Este tipo de patologías suele presentarse en la mayoría de los pacientes con alteraciones en distonía de la musculatura respiratoria y orofacial, y disartria espástica/flácida o mixta7.

Esclerosis múltiple

También existen enfermedades como la Esclerosis Múltiple cuyas característica hacen que los pacientes cursen con disartria.

Diferentes estudios de disartria en la esclerosis múltiple indican que puede presentarse entre un 41% y un 51% de los casos, aunque los expertos consideran que esos estudios tendrían que ampliarse y mejorarse de forma que, consideran que estas cifras no deben darse por definitivas.

En esta enfermedad encontramos los siguientes problemas más frecuentes que nos indican que hay disartria: dificultad para articular, discurso incomprensible, alteraciones de la velocidad de habla, de la cualidad de la voz y del volumen de voz8.

Un estudio reciente muestra como la conducta y el control motor de los órganos bucofonatorios en la Esclerosis Múltiple se ven afectados como consecuencia de la disartria. De este modo el artículo nos explica como la velocidad de la lengua se ve alterada significativamente y de este modo se puede explicar que la velocidad del habla sea más lenta9.

Parálisis cerebral

En el caso de la parálisis cerebral (PC), siendo esta una patología que afecta al sistema nervioso central (SNC), los pacientes pueden presentar disartria, debido a una afectación neurológica que provoca dificultades en la articulación de las palabras, la respiración, la coordinación fonorrespiratoria y cambios en el volumen de la voz10.

Según un estudio, la PC de tipo extrapiramidal presenta la disartria como trastorno de habla más común. En este subtipo de parálisis existe una afectación en la coordinación del movimiento y en la regulación del tono muscular, por lo que provoca posturas anormales. También puede observarse distonía, atetosis y movimientos coreicos de aparición brusca e irregulares 11.

En cuanto a los problemas de lenguaje, se caracteriza por una alteración del habla con presencia de cambios en el tono y volumen de la voz, a causa de la distonía buco-faringo-laríngea. Además, muestran problemas para la deglución y sialorrea11.

Referencias bibliográficas

1. González, R. A., & Bevilacqua, J. A. (2012). Las disartrias. Rev Hosp Clín Univ Chile, 23, 299-309.

2. Van der Merwe, A. (1997). A theoretical framework for the characterization of pathological speech sensorimotor control. Clinical management of sensorimotor speech disorders, 2, 3-18.

3. Melle, N. (2007). Guía de intervención logopédica en la disartria. Síntesis: Madrid 

4. Rafael A., Gonzalez V., Jorge A. y Bevilacqua R (2012). Las disartrias.  Rev Hosp Clín Univ Chile, 23, 299-309.

5. Rafael A., Gonzalez V., Jorge A. y Bevilacqua R (2012). Las disartrias.  Rev Hosp Clín Univ Chile, 23, 299-309.

6. Figueroba, A. Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/disartria

7. García Tenorio, J. (2020). El trastorno disártrico en Enfermedad de la motoneurona. Estudio descriptivo. Pragmalingüística, (2), 169-178. https://doi.org/10.25267/Pragmalinguistica.2020.iextra2.10

8. Merk, G. (2018). ¿Cómo afecta la disartria a una persona que padece Esclerosis Múltiple Benigna?. https://www.conlaem.es/actualidad/disartria

9. Mefferd AS, Lai A, Bagnato F. A first investigation of tongue, lip, and jaw movements in persons with dysarthria due to multiple sclerosis. Mult Scler Relat Disord. 2019;27:188-194. doi:10.1016/j.msard.2018.10.116

10. i Morales, S. P. (1997). Evaluación del habla de pacientes con parálisis cerebral infantil mediante técnicas de análisis acústico. Estudios de fonética experimental, 182-200.

11. Malagon Valdez, J. (2007). Parálisis cerebral. Medicina (Buenos Aires)67(6), 586-592.

12. Love, R., Webb, W. y Kirshner, H. (2004). Neurology for the speech-language pathologist. Elsevier, Butterworth-Heinemann.

Logopeda en ALODANE (Asociación Lojeña de Atención a Necesidades Específicas).

Logopeda colegiada nº: 29/ 1873

Graduada en Logopedia por la Universidad de Granada.

Máster de Logopedia Clínica en Daño Neurológico.

Especialista en dislexia y lectoescritura.

Logopeda en proyecto UNAR (Unidad Neurológica de Alto rendimiento)

Logopeda colegiada nº: 29/ 1857

Graduada por la Universidad de Granada.

Máster de Especialización en Daño Neurológico.

Especialidad en Terapia Orofacial.

Formación específica en Estimulación Eléctrica Transcraneal.

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