12 Secuelas más comunes después de un ictus leve

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El 80% de los ACV (accidente cerebrovascular) son de origen isquémico, denominándose ictus , ya que se producen por el cese temporal de irrigación de sangre a alguna parte del cerebro.

En la fase aguda puede existir un área de penumbra en la periferia del lugar donde se produce el infarto isquémico, cuyo daño es reversible aunque durante un periodo corto y variable de unas 3-6 horas tras producirse el infarto. Pasado este periodo, y dando lugar a la fase subaguda puede existir una mejoría a medio y largo plazo de las secuelas, debido a la plasticidad neuroral, es decir, la reorganización de las neuronas para suplir funciones dañadas. [1]Arias Cuadrado, A. (2009). Rehabilitación del ACV: Evaluación, pronóstico y tratamiento. Galicia-clinica, 70(3), 25-40.

En términos generales, la posibilidad de recuperación tras una isquemia cerebral es multifactorial, repercutiendo en gran medida el inicio precoz de la rehabilitación. Normalmente, la mayor parte de la recuperación neurológica se logra en los tres primeros meses. A posteriori, la mejoría se va ralentizando hasta ir estabilizándose, pero se puede prolongar hasta el sexto mes de evolución o incluso más allá.[2]Arias Cuadrado, A. (2009). Rehabilitación del ACV: Evaluación, pronóstico y tratamiento. Galicia-clinica, 70(3), 25-40.

Según el área afectada de los diferentes infartos cerebrales, se dará lugar a diferentes secuelas que vamos a comentar a continuación.

SECUELATRATAMIENTORECUPERACIÓN
Alteración en el movimientoFisioterapia, terapia ocupacionalProgresiva
Pérdida de equilibrioBiofeedback, realidad virtualHasta 2 años
SensibilidadReconocimiento o diferenciación de texturasPrimeros 6 meses
EspasticidadFármacosFluctuante
Trastornos visualesOftalmología, optimetríaTotal
Alteraciones en la comunicaciónLogopediaDe 3 meses a 1 año
DisfagiaModificar dieta, sonda alimenticiaVariable
DolorFármacos, terpia física, terapia ocupacional, terapias cognitivo-conductualesDe 3 meses a 3 años
Incontinencia urinaria y/o fecalPañales, sonda vesicalProgresiva, puede perdurar en casos graves
Disfunción sexualPsicologíaVariable
Alteraciones del estado de ánimoFármacos, psicologíaVariable
Deterioro cognitivoNeuropsicología, terapia ocupacionalProgresiva

Alteración en el movimiento

Se produce en el hemicuerpo contrario al lugar donde se ha producido el infarto. Es decir, un infarto producido en el hemisferio cerebral derecho, dará lugar a síntomas en la pierna y el brazo izquierdo.
Una de las principales alteraciones son la pérdida de fuerza (denominada paresia o plejía, según la gravedad), los problemas de coordinación y la falta de control motor ocasionando diferentes limitaciones en las actividades de la vida diaria. [3]Guía Practica Clínica: Consejos y cuidados tras un ictus (2009) https://portal.guiasalud.es/wpcontent/uploads/2019/01/GPC_466_Ictus_AP_Lain_Entr_paciente.pdf

Tratamiento

Se trabaja de forma específica tanto los movimientos, ganancia de fuerza y mejora de la coordinación a través de ejercicios pautados por el fisioterapeuta, orientado a la mejora del movimiento, como del terapeuta ocupacional, más enfocado a fomentar el desempeño de las tareas.

Pronóstico

Estas habilidades suelen mejorar progresivamente, suele ser primero los miembros inferiores y posteriormente los miembros superiores, aunque, puede no lograrse la recuperación total.

Pérdida de equilibrio

Como ya comentábamos en el artículo ¿Cómo recuperar el equilibrio después de un ACV?, la pérdida de equilibrio es una secuela común tras un ictus.  

Tratamiento

Existen numerosas técnicas de intervención como el entrenamiento en biofeedback o la realidad virtual que, adaptándose a las necesidades de cada persona, logran beneficios.

Pronóstico

Su recuperación es posible hasta los dos años y es importante poner atención al riego de caídas para evitar mayores complicaciones.

Sensibilidad

Suele aparecer en forma de hormigueo, entumecimiento o falta de tacto en el hemicuerpo afectado. Es importante valorar la existencia de problemas de sensibilidad para evitar posibles heridas y caídas.

Tratamiento

La sensibilidad se puede trabajar específicamente a través de ejercicios como reconocimiento o diferenciación de texturas [4]Guía Practica Clínica: Consejos y cuidados tras un ictus (2009) https://portal.guiasalud.es/wpcontent/uploads/2019/01/GPC_466_Ictus_AP_Lain_Entr_paciente.pdf

Pronóstico

La eficacia de las intervenciones son limitadas, siendo la mejoría mayor en los primeros 6 meses.

Espasticidad

La espasticidad es una alteración motora caracterizada por un aumento de la velocidad dependiente del tono muscular que origina una contracción continuada en diferentes músculos del cuerpo. [5]Guía Practica Clínica: Consejos y cuidados tras un ictus (2009) https://portal.guiasalud.es/wpcontent/uploads/2019/01/GPC_466_Ictus_AP_Lain_Entr_paciente.pdf

Tratamiento

Se debe tener en cuenta a la hora de la rehabilitación, y será necesario la prescripción de ciertos fármacos si es aparece de forma moderada e incluso el uso de la toxina botulínica.

Pronóstico

La mejoría de esta secuela puede ser bastante fluctuante.

Ilustración de una mano con espasticidad

Trastornos visuales

Como indican desde la Red Menni, en la mayoría de los casos, los problemas de visión no son meramente perceptivos si no que tienen afectación tanto motora como sensorial.

Más de la mitad de los afectados, pueden mostrar una pérdida de agudeza visual, y  en un porcentaje algo menor, pueden aparecer problemas en los movimientos oculares. Ambas afectaciones causas deficiencias en la coordinación óculo-manual, emperorando el desempeño de al que impliquen el uso conjunto de las manos y los ojos, por ejemplo, llevarse una taza a la boca.

Otros problemas, de origen perceptivo serían las agnosias, dificultades en el reconocimiento visual de objetos, caras, colores, escenas visuales complejas, etc. que no pueden ser explicadas por déficits sensoriomotores.

Tratamiento

Los profesionales que ofrecen tratamiento para la visión incluyen a los oftalmólogos y optometristas. En ocasiones, el tratamiento está dirigido a tratar el problema subyacente, como la cirugía o terapia de rehabilitación visual, o el uso de adaptaciones, productos compensatorios para compensar la disminución o pérdida de la vista, que pueden ser instruidos por un terapeuta ocupacional.

Pronóstico

El tratamiento puede solucionar totalmente el problema mejorando la visión o promover estrategias para manejarlo mejor el problema.

Alteraciones en la comunicación

El lenguaje puede seguir mejorando hasta transcurrido año y medio o dos años, siendo el principal factor pronóstico su gravedad inicial.

  • Afasia

Según NIH, “La afasia es un problema médico causado por un daño en las partes del cerebro responsables del lenguaje. Para la mayoría de las personas, estas áreas están del lado izquierdo del cerebro. El trastorno afecta la comprensión de lo que dicen los demás, así como el habla. También afecta la lectura y escritura”.

  • Disartria

Según ASHA, “La disartria es un trastorno de la ejecución motora del habla. Los músculos de la boca, la cara y el sistema respiratorio se pueden debilitar, moverse con lentitud o no moverse en absoluto después de un derrame cerebral u otra lesión cerebral”.

Tratamiento

Se trabaja a través de la intervención desde logopedia.

Pronóstico

Todas las afasias pueden ser tratadas, en general, el tratamiento puede durar entre 3 meses y 1 año y el máximo aprovechamiento está entre el 6º y el 12º mes.[6]Arias Cuadrado, A. (2009). Rehabilitación del ACV: Evaluación, pronóstico y tratamiento. Galicia-clinica, 70(3), 25-40.

En términos generales, tienen peores pronósticos aquellas en las que la comprensión está afectada o se encuentra alterada la repetición. Por otro lado, responden mejor al tratamiento logopédico que las no fluentes.

Se pueden plantear métodos de comunicación alternativos para aquellas que no mejoren con la intervención o tengan peor pronóstico.

En relación a la disatria, los casos con paresia facial central la recuperación puede ser complicada cuando está asociada a la afasia y no se trata de un problema meramente motor.

Disfagia

La disfagia es la dificultad para tragar, producido por el debilitamiento de la musculatura de esa zona y la falta de sensibilidad que, suele remitir, conforme se mejorar dichas funciones.

Tratamiento

Con el objetivo de facilitar la alimentación del paciente se puede modificar la dieta, la textura de la misma o, si fuese necesario, utilizar técnicas de alimentación seguras. En ocasiones, al comienzo de la enfermedad, es necesario usar una sonda para asegurar la correcta nutrición del paciente.

Pronóstico

Su mejora dependerá de la evolución de la afectación neurología y de la musculatura comprometida.

Dolor

Puede dificultar o incluso impedir la rehabilitación y se asocia con estancias hospitalarias más largas y peores resultados.[7]Turner-Stokes L, Jackson D. Shoulder pain after stroke: a review of the evidence base to inform the development of an integrated care pathway. Clin Rehabil. 2002;16:276-98.

Tratamiento

El tratamiento implica un abordaje compartido entre lo farmacológico, terapia física, ocupacional y terapias cognitivas conductuales. [8]Buonanotte, CF. Eliseo, B. Dolor neuropático de origen central: revisión. (2017) Neurlogía Argentina. Disponible en: … Seguir leyendo

Por un lado el dolor central, de tipo punzante, es una complicación a la que prestar especial atención en las revisiones de seguimiento por su alta frecuencia. Algunos depresivos y anticonvulsionantes han mostrado eficacia.

Respecto al dolor de hombro que afecta hasta el 30% de las personas que han sufrido un ictus cerebral, originando dolor en el hombro del brazo afectado, puede que se utilice algún analgésico simple.

Será el médico quien prescriba la medicación pertinente.

Pronóstico

Suele presentarse entre 3-6 meses hasta 3 años tras el ACV y suele estar relacionado con afectación somatosensorial en ese área.[9]Buonanotte, CF. Eliseo, B. Dolor neuropático de origen central: revisión. (2017) Neurlogía Argentina. Disponible en: … Seguir leyendo

Incontinencia urinaria y/o fecal

El daño cerebral pueda causar problemas en el control de esfínteres.

Tratamiento

Al inicio se pueden usar pañales de incontinencia o colectores externos con un régimen de vaciado regular y si no esto no es posible se necesita una sonda vesical. [10]Arias Cuadrado, A. (2009). Rehabilitación del ACV: Evaluación, pronóstico y tratamiento. Galicia-clinica, 70(3), 25-40.

Pronóstico

Suele tratarse de una afectación transitoria, aunque puede perdurar en pacientes graves. Si en el momento del alta aún persiste, es aconsejable consultar con los profesionales sanitarios acerca del tratamiento y manejo de la incontinencia, ya que puede llegar a ser muy incapacitante, sobre todo a nivel social.[11]Guía de Practica Clínica. Ictus (2005) Barcelona. https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_AZ/I/ictus/prof/documents/arxius/gp07ictusca.pdf

Disfunción sexual

Las disfunciones sexuales pueden tener causas variadas,  deberse a problemas motores y sensitivos, alteraciones urinarias, perceptivas o problemas emocionales como la ansiedad, la depresión, los cambios de autoimagen y la autoestima, así como del miedo al hecho de que tras la actividad sexual se repita un nuevo ictus. Asimismo, puede haber otras patologías como la diabetes y los problemas vasculares periféricos que pueden ocasionar disfunción eréctil en los hombres. [12]Guía de Practica Clínica. Ictus (2005) Barcelona. https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_AZ/I/ictus/prof/documents/arxius/gp07ictusca.pdf

Tratamiento

Es una esfera importante que debe tenerse en cuenta y, cuando sea necesario, tratar de forma específica las secuelas que la producen. En caso de aparecer problemas emocionales, será el psicólogo, la figura de referencia.

Pronóstico

Su pronóstico puede estar condicionada a la mejoría de los síntomas y al estado emocional de la persona y su entorno cercano.

Alteraciones del estado de ánimo

Se pueden producir durante la convalecencia, la rehabilitación e incluso una vez superado. Respecto a los trastornos, entre el 20-63% sufre depresión y el 33% aparece ansiedad.

Tratamiento

Es imprescindible que tras la presencia de cualquier indicio, se haga saber al médico, quién prescribirá la medicación si fuera necesario, y al psicólogo, este profesional será el encargado de trabajar los problemas emocionales con la persona y dar pautas al entorno cercano sobre cómo actuar ante diferentes conductas desadaptativas, como la apatía o la desinhibición.[13]Guía de Practica Clínica. Ictus (2005) Barcelona. https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_AZ/I/ictus/prof/documents/arxius/gp07ictusca.pdf

A continuación, enumeramos una serie de conductas emocionales que pueden tener lugar:
  • Labilidad afectiva: La persona muestra una respuesta emocional desproporcionada e inadecuada a la situación, con irritabilidad, impaciencia o negativismo. calma.
  • Desinhibición.
  • Apatía: Pérdida de iniciativa, desmotivación e indiferencia. Es diferente a la depresión.
  • Fabulación: Aparece cuando hay problemas de memoria de modo que la persona crea recuerdos falsos o inexactos.
  • Risa y/o llanto incontrolado.
  • Agresividad física o verbal.
  • Agitación

Pronóstico

La mejora de esta problemática se encuentra asociada en gran medida al apoyo social y a la calidad de atención recibida, siendo en si mismos un obstáculo para el resto de la rehabilitación.

Deterioro cognitivo

Tras el infarto cerebral es probable que una o varias funciones cognitivas queden afectadas, dependiendo de la zona lesionada.

Tratamiento

Suele realizarse de forma especifica a través de la intervención del neuropsicólogo, encargado de valorar pormenorizadamente cada función cognitiva y aportar información detallada de las mismas. Asimismo, el terapeuta ocupacional también lo trabajará en las AVD. Por ejemplo, el entrenamiento de los pasos a seguir para ponerse una camiseta, en personas con apraxia.

Pronóstico

Estas alteraciones pueden mejorar con el tiempo. [14]Guía de Practica Clínica. Ictus (2005) Barcelona. https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_AZ/I/ictus/prof/documents/arxius/gp07ictusca.pdf

Ilustración de persona con deterioro cognitivo
  • Atención.

Es un requisito básico para realizar el resto de tareas cognitivas y motoras. Se pueden afectar diferentes tipos de atención: sostenida, selectiva o dividida.

  • Memoria.

Se pueden afectar diferentes aspectos de la memoria, desde la capacidad para aprender nuevas habilidades, recordar eventos pasados o incluso, saber qué se tiene que hacer en el futuro.

Es aconsejable las intervenciones dirigidas a adquirir estrategias compensatorias, como el uso de alarmas auditivas, agendas, entre otros.

  • Negligencia/inatención espacial.

El ictus, concretamente el del hemisferio derecho, puede modificar la capacidad del paciente de dirigir la atención al espacio que lo rodea y a su propio cuerpo, y limita la capacidad de responder y orientarse a los estímulos del espacio contrario a la lesión cerebral. En el caso más frecuente, se desatiende al espacio izquierdo.

La rehabilitación de los déficits visuoespaciales fomenta la independencia en las AVD. Si la negligencia, persiste, se hace necesario incluir técnicas específicas como indicaciones, activación de extremidades, ayudas y adaptaciones del entorno.

  • Praxis.

Se denomina apraxia a una alteración de las habilidades motoras aprendidas, puede darse ten lesiones de ambos hemisferios.

Los pacientes con esta secuela tienen que ser formados en el uso de ayudas internas y externa, por ejemplo, la verbalización y seguimiento de secuencias de acciones.

  • Funciones ejecutivas.

Los déficits en las funciones ejecutivas se presentan sobre todo cuando la lesión se produce en los lóbulos frontales, ocasionando problemas de organización, planificación, resolución de problemas e desinhibición.

Animación libreta con lápiz escribiendo

Terapeuta Ocupacional colegiada nº: CAM- 0094

Intervención directa de pacientes con alteraciones neurológicas (DCA, PC...), cognitivas (demencias, discapacidad intelectual, TEL, TEA...) y enfermedades raras (Síndrome 5p-, Joubert, Williams...).

Trabaja por cuenta propia realizando intervención en el propio entorno del paciente.

Estudiante Grado de Psicología UNED

Bibliografía

Bibliografía
1,
2,
6,
10
Arias Cuadrado, A. (2009). Rehabilitación del ACV: Evaluación, pronóstico y tratamiento. Galicia-clinica, 70(3), 25-40.
3,
4,
5
Guía Practica Clínica: Consejos y cuidados tras un ictus (2009) https://portal.guiasalud.es/wpcontent/uploads/2019/01/GPC_466_Ictus_AP_Lain_Entr_paciente.pdf
7Turner-Stokes L, Jackson D. Shoulder pain after stroke: a review of the evidence base to inform the development of an integrated care pathway. Clin Rehabil. 2002;16:276-98.
8,
9
Buonanotte, CF. Eliseo, B. Dolor neuropático de origen central: revisión. (2017) Neurlogía Argentina. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-neurologia-argentina-301-avance-dolor-neuropatico-origen-central-revision-S1853002817300897
11,
12,
13,
14
Guía de Practica Clínica. Ictus (2005) Barcelona. https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_AZ/I/ictus/prof/documents/arxius/gp07ictusca.pdf

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