Logopedia. Adultos que pueden necesitarnos cuando sufren un Accidente Cerebro Vascular (ACV)

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Resumen:  La Federación Española de Daño Cerebral considera que la principal causa de este daño son los ictus o accidentes cerebrovasculares. Pueden clasificarse en dos grupos y dentro de los cuales tienen subcategorías, si bien la gravedad y las secuelas dependerá del tiempo de falta de flujo sanguíneo al cerebro. El logopeda participará de forma activa como personal de rehabilitación cuando la persona muestra alteraciones de lenguaje, habla, voz, deglución y funciones orales no verbales.

Palabras clave: adultos, daño cerebral, ACV, logopedia.

Para poder hablar de Accidente Cerebro Vascular (ACV) previamente tenemos que saber qué es el daño cerebral. Según FEDACE (Federación Española de Daño Cerebral), “es una lesión repentina en el cerebro que se caracteriza por su aparición brusca y por el conjunto variado de secuelas que presenta, según el área del cerebro lesionada y la gravedad del daño”.

La principal causa de daño cerebral es el ictus, seguida de traumatismos craneoencefálicos y enfermedades. Los ictus, también llamados accidentes cerebrovasculares (ACV), se producen por la interrupción repentina del flujo sanguíneo en una zona del cerebro. El 44% de las personas que sobreviven a un ictus desarrollan discapacidad grave por el daño resultante.

Cuando el origen de la lesión cerebral es un golpe, hablamos de traumatismo craneoencefálico (TCE). Muchos de los traumatismos craneoencefálicos que causan daño cerebral se producen por un accidente de tráfico. 

Según las áreas de rehabilitación que las trabajan, las secuelas del daño cerebral pueden clasificarse en siete grandes áreas: nivel de alerta, control motor, recepción de información, comunicación, cognición, emociones y actividades de la vida diaria. 

En España, la incidencia del ictus se estima en 150-250 casos por cada 100.000 habitantes por año. De estos porcentajes el 12% de los españoles fallece por esta causa, el 4% de la población mayor a 65 años vive con secuelas y 150.000 personas requieren ayuda para realizar las actividades básicas en consecuencia de haber padecido un ictus. El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres y la segunda en varones dentro del territorio español.

Logopeda en ACV

En líneas generales las ACV pueden clasificarse en dos grupos grandes según su mecanismo de producción: isquemia cerebral (80-85%) y hemorragia intracraneal (15-20%).

La isquemia cerebral puede dividirse en cerebral focal, la cual solo se centra en la zona del encéfalo, y la isquemia cerebral global, que afecta al encéfalo de forma difusa. En estos casos un coágulo bloquea el flujo de sangre a una zona del cerebro, este deja de recibir sangre y las células se necrosan.

Los ictus hemorrágicos se dividen en los hematomas cerebrales y hemorragia subaracnoidea. En esta ocasión el sangrado ocurre dentro o alrededor del tejido cerebral.

La patología que más interesa en la logopedia es el ictus en el tronco de la arteria carótida o sus ramas, dado que son las que irrigan al cerebro. El polígono de Willis, formado por la carótida interna, cerebral media y arteria basilar. Está formado por la unión entre dos arterias carótidas internas y dos arterias vertebrales. Las arterias comunicante anterior, cerebral anterior, comunicante posterior y cerebral posterior contribuyen a formar el polígono. Esto permite que la sangre se distribuya a cualquier parte de ambos hemisferios cerebrales.

Cuando la falta de riego sanguíneo es superior a 24 horas va a producir unas secuelas neurológicas. En otras ocasiones es transitorio, al desaparecer puede no producir secuelas o ser un déficit neurológico local que desaparecerá.

Los síntomas y manifestaciones generales:

  • Sensación de paralización de un hemicuerpo o facial motor o sensitivo. Hemiparesia, parálisis o alteraciones sensitivas en una parte del cuerpo.
  • Cefalea, confusión y vómitos.
  • Pérdida de conocimiento con caída al suelo.
  • Inestabilidad, alteración o sensación de la vista.
  • Pérdida progresiva con mareo o vómito. En ocasiones es la familia quien se percata de algún síntoma. Esto puede ocurrir en ictus pequeños y transitorios.

Los factores de riesgo que suelen asociarse son:

  • Modificables: hipertensión arterial, cardiopatías, tabaquismo, anemia de células falciformes, estenosis carotídea asintomática.
  • No modificables: edad, sexo, factores hereditarios, raza/etnia, localización geográfica.
  • Potencialmente modificables: Diabetes mellitus, homocisteinemia, hipertrofia ventricular.

Para finalizar, las personas que han sufrido un ACV pueden tener diversas alteraciones de lenguaje, dando como resultado una afasia. Este tipo de afectación es más común cuando el daño se produce en la parte izquierda del cerebro, dado que este hemisferio es el que realiza las labores de la comunicación. Estas alteraciones suelen afectar a la expresión y comprensión oral, lectoescritura y capacidad de comunicarse mediante gestos.

El trastorno afásico se caracteriza por trastornos en la emisión de los elementos sonoros (parafasias), alteración en la comprensión y en la denominación (anomia). También puede causar alexia (pérdida de la capacidad de leer), agrafia (pérdida de la escritura) y acalculia (trastorno en el procesamiento de cálculo).

Según el tipo de alteración y afectación puede clasificarse en (FEDACE, 2007):

  • Afasia de Broca
  • Afasia Transcortical Motora
  • Afasia de Conducción
  • Afasia de Wernicke
  • Afasia Sensorial Transcortical
  • Afasia Anómica
  • Afasia Global
  • Afasia Transcortical Mixta
  • Afasias subcorticales

Pueden aparecer alteraciones de habla y voz como es la disartria. La disartria se define como una alteración del habla por afectación en el sistema nervioso central y/o periférico. Esta alteración produce parálisis, debilidad o incoordinación de la musculatura que interviene en el habla y en funciones orales no verbales (respiración, fonación, articulación, resonancia y prosodia).

Según el tipo de lesión, podemos encontrar los siguientes tipos (FEDACE, 2007):

  • Espástica
  • Motoneurona Superior Unilateral
  • Fláccida
  • Atáxica
  • Hipercinética
  • Hipocinética
  • Mixta

La apraxia es un trastorno de los movimientos que no se debe a una parálisis, debilidad o descoordinación, además que tampoco se puede explicar como una pérdida sensorial, problema de comprensión o falta de atención. La apraxia del habla es la disminución de la capacidad para planificar y ejecutar de forma voluntaria los movimientos correctos para la articulación del habla.

Otro tipo de dificultad que puede provocar es alteración en la deglución, es decir, disfagia. La disfagia se define como un síntoma, no es una enfermedad, caracterizada por la dificultad o imposibilidad para deglutir alimentos líquidos y/o sólidos producido por una alteración estructural o funcional de una o más fases de la deglución. Esta afectación provoca dificultad del paso del alimento desde la boca hasta el estómago.

La deglución se divide en cuatro fases (FEDACE, 2007; López & Dorta, 2017)

  • Fase oral-preparatoria
  • Fase oral
  • Fase faríngea
  • Fase esofágica.

En este caso, el logopeda no interviene en todas las fases, dado que las dos últimas son involuntarias y se desencadenan una vez se han iniciado la fase preparatoria y oral.

Otras alteraciones donde se requiere otros profesionales y tratamiento en conjunto (alteraciones motoras, cognitivas, conductuales…).

Referencias bibliográficas

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Federación Española de Daño Cerebral FEDACE. (2007). Logopedia y daño cerebral adquirido. España: FEDACE. 

López, S.; & Dorta, R. (2017). Métodos de intervención en disfagia en pacientes con ACV. (Trabajo de fin de grado). Universidad de La Laguna, España. Último acceso 6 de enero de 2021: https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/5265/Metodos%20de%20intervencion%20en%20disfagia%20en%20pacientes%20con%20ACV.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Martínez, C.; & Ciga, M. A. (2014). Ictus: incidencia, factores de riesgo y repercusión. (Trabajo de fin de grado). Universidad Pública de Navarra, España.

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Shelat, A. M.; Zieve, D.; Conaway, B & Editorial Adam. (2020). Accidente cerebrovascular. Último acceso 6 de enero de 2021: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000726.htm

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Miriam Ramos

Logopeda colegiada nº: 28/1251.

Logopeda en ILD Psicología.

Graduada en la Universidad de Castilla- La Mancha.

 

 

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