¿Se puede trabajar después de un ictus?

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Muchas son las veces que nos hemos quejado de nuestro trabajo, de tener que madrugar o de nuestro jefe incluso, pero ¿qué pasa cuando por un accidente cerebrovascular nuestra vida se paraliza, incluida nuestra vida laboral?

Es ahí donde nos damos cuenta de lo mucho que necesitamos nuestra rutina, en la que nuestro trabajo es un pilar fundamental.

La rehabilitación en personas que han sufrido un ictus es imprescindible, además de ser un proceso complejo es un proceso terapéutico de vital importancia, que ayuda a las personas afectadas a desarrollar nuevamente su máximo potencial físico, social y psicológico.

Es imprescindible la participación de la familia junto con el equipo multidisciplinar necesario (médicos, fisioterapeutas, logopedas y terapeutas ocupacionales, entre otros), dependiendo de los diferentes trastornos que ocasione el ictus (problemas en la deglución como disfagias, problemas en el habla como afasias, problemas en la marcha por hemiplejias, problemas en el control de las emociones por afectación del lóbulo frontal,…).

Antes de plantearse la reincorporación al mundo laboral hay que haberle dedicado el mayor tiempo posible a la rehabilitación para así poder asegurarnos de haber tenido la máxima recuperación posible. Pero ahora bien, ¿se puede volver a trabajar después de sufrir un ictus?

La respuesta va a depender de tres importantes factores [1]Wallmark, S., Ronne-Engström, E. y Lundström, E. (2016) Predicción del regreso al trabajo después de una hemorragia subaracnoidea utilizando la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA). Acta … Seguir leyendo:

  • Grado de incapacidad
  • Edad
  • Tipo de trabajo (exigencia física, conversacional,…)


Grados de incapacidad

¿Qué es la incapacidad?

Podemos hablar de incapacidad cuando existe un impedimento para realizar las funciones propias de nuestro puesto, el cuál se ve afectado, y que a su vez debe ser reconocida.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) [2]https://revista.seg-social.es/2018/06/27/que-significa-incapacidad/ describe dos tipos de incapacidad: temporal (sería la típica baja que cogemos cuando nos hacen una operación o cogemos una gripe) y permanente (cuando hay dificultades importantes que imposibilitan la capacidad laboral). Depende de las secuelas ocasionadas pueden distinguirse varios tipos de incapacidad permanente:

Incapacidad Permanente Parcial (IPP)

Este tipo de incapacidad se da cuando el paciente puede realizar gran parte de la que era su tarea laboral (inferior a un 33%).

Incapacidad Permanente Total (IPT)

Este tipo de incapacidad imposibilita realizar la que era su profesión pero da la posibilidad de dedicarse a otras diferentes.

Incapacidad Permanente Absoluta (IPA)

Con esta incapacidad no se puede realizar ningún trabajo (ni el que se tenía previamente ni uno diferente).

Gran Invalidez (GI)

Este tipo de incapacidad no permite al paciente realizar ningún trabajo pero además se destaca la necesidad de que el paciente necesita la asistencia de una persona que atienda sus necesidades básicas.

Ilustración de una muleta con los Grados de incapacidad

Si se tiene esta incapacidad añade la posibilidad de solicitar una ayuda económica diferente para poder cubrir los gastos que conlleve la asistencia del cuidado del paciente.

Edad

La población activa (PA) son todas aquellas personas pertenecientes a un país que están en edad de trabajar. El Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que en España, en el último trimestre del año 2019, había 23.158.800 [3]https://www.ine.es/prensa/epa_tabla.htm de personas en población activa. Dentro de la PA, un 6,2% (1.876.900)[4]https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736055502&menu=ultiDatos&idp=1254735976595 eran personas con discapacidad.

Según los estudios realizados por el Ministerio de Sanidad y Política Social en el 2009 [5]Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud (2009). Ministerio de Sanidad y Política Social. Ed: FER/EDIGRAFOS, el ictus continúa siendo una de las causas más importantes que ocasionan invalidez y discapacidad en personas adultas. De ello, se estima de forma global
que, de entre todas las personas que sobreviven a un ictus, el 44% de ellas quedan con necesidades de dependencia funcional.

En la siguiente tabla, se puede apreciar cómo a medida que se sube el rango de edad suben los casos de enfermedades cerebrovasculares (entre ellos, acv isquémicos y hemorrágicos):

Grupos de edad (años)6-2425-4445-6465-79+79TOTAL
Varones1.8404.38117.91542.03016.09082.256
Mujeres9881.74514.51538.43737.34193.027
TOTAL2.8286.12632.42980.46753.432175.282
Distribución por grupos de edad y sexo del número de discapacitados por enfermedades cerebrovasculares en España. Fuente: INE 2007.

Sin lugar a duda, el factor edad va a ser un factor importante a la hora de determinar la recuperación tras un ictus y luego su respectiva reincorporación al mundo laboral. Ya que, como se ha mencionado anteriormente, la dependencia aumenta de manera proporcional al rango de edad.

Puesto de trabajo

¿Cuánto tiempo se tarda en volver a incorporarse?

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, el tiempo de reincorporación en procesos neurológicos es difícil de acotar, ya que influyen numerosos factores. Lo que sí podemos destacar es la diferenciación que ofrece una buena rehabilitación a tiempo.

Para hablar de la vuelta al trabajo tras un derrame cerebral, debemos también tener en cuenta el proceso de readaptación. Entendemos la rehabilitación como el proceso que busca recuperar la función perdida y/o alterada, pero ¿qué pasa cuando ésta no se recupera por completo?

La readaptación basa su intervención en el ajuste a las circunstancias del entorno actual, también entendida como la capacidad de desempeñar funciones distintas a aquellas que estabas destinado en un principio.

En este proceso de readaptación es vital la figura del Terapeuta Ocupacional (TO), el cual es el profesional sanitario a cargo de la ocupación humana (autocuidado, productividad y ocio) y cuyo objetivo final es buscar el desempeño funcional en la persona que ha sufrido un ictus para lograr su autonomía.

Si nuestro proceso rehabilitador ha sido fructífero, estas adaptaciones deberán ser mínimas o inexistentes. Pero si por el contrario, hablamos de una incapacidad permanente total (IPT) tendremos que valorar un proceso de readaptación no solo en nuestras actividades básicas de la vida diaria (comer, vestirse, ducharse…) sino también en el ámbito laboral.

Tipo trabajo

Gracias al estudio Copenhagen Stroke Study (CSS) [6]Jørgensen H.S. (1996) The Copenhagen Stroke Study experience. J Stroke Cerebrovasc Dis. 6 Vol. 1, 5-16, basado en una línea de investigación prospectiva y comunitaria, se describe la evolución y la recuperación tras de sufrir un ictus de una muestra de 1197 personas.

De este estudio se pudo ver que la recuperación funcional se completa en el 95% de los pacientes a los tres meses (13 semanas) pudiendo variar dependiendo de la gravedad inicial del ictus:

  • Leves: 2 meses (8,5 semanas)
  • Moderados: 3 meses (13 semanas)
  • Graves: 4 meses (17 semanas)
  • Muy graves: 5 meses (20 semanas)

Entre un 60-75% de los pacientes que cursan un ictus con una afectación de moderada a muy grave consiguen recuperar la capacidad en la marcha independiente. Y cerca del 50% de los pacientes consiguen recuperar niveles de independencia funcional en actividades de la vida diaria (AVD) superiores a 50 puntos en la Escala de Barthel.

 Leve (41%)Moderada (26%)Grave (14%)Muy grave (19%)TOTAL
Mortalidad3%12%33%62%21%
Resolución de los déficit96%81%39%20%78%
Recuperación de la función68%36%26%4%46%
Recuperación de la marcha89%61%55%24%66%
Recuperación de discapacidad en relación con la gravedad inicial del ictus según el Copenhagen Stroke Study (CSS).

Gracias a este estudio, se pueden dividir dos grandes grupos, dependiendo de la gravedad inicial del ictus y el tipo de trabajo:

En aquellos casos de personas que cursen con ictus leves y moderados, se ha visto que tienen una mayor resolución de los déficits que de la marcha. Lo que significa que si se quieren reincorporar al mundo laboral tendrán que buscar un trabajo que no implique un esfuerzo físico importante. Si por ejemplo se dedicasen a la construcción y fuesen obreros, tal vez deberían de plantearse cambiar por algo con menos desgaste físico.

En aquellos casos de personas que cursen con ictus graves y muy graves, además de tener una mortalidad mayor, las dificultades en la recuperación serán mayores. Se ha visto que la recuperación de la marcha es superior a la recuperación de las funciones cognitivas, lo que significa que en el caso de poder volver a trabajar tendrán que replantearse trabajar en labores más sencillas que impliquen más trabajo físico que funcional. Si por ejemplo se dedicasen a la abogacía y fuesen abogados, tal vez deberían de plantearse cambiar por algo con menos desgaste mental.

Animación de Jennifer López realizando el gesto de fuerte con los brazos

Logopeda colegiada nº: 28/0725

Máster en Logopedia Clínica en Daño Neurológico.

Especialidad Enfermedades de Origen Neurológico, Disfagias y Motricidad Orofacial.

Logopeda en Hospital Beata María Ana.

Práctica clínica desde 2016.

Terapeuta Ocupacional colegiada nº CAM0329

Formación en Geriatría, Neurodesarrollo, Rehabilitación Neurológica y Física.

Experiencia en Enfermedades Neurodegenerativas, Trastornos del Neurodesarrollo, Terapia en Entornos Naturales y Terapia Acuática.

Terapeuta Ocupacional en Fundación Pegasus

Bibliografía

Bibliografía
1 Wallmark, S., Ronne-Engström, E. y Lundström, E. (2016) Predicción del regreso al trabajo después de una hemorragia subaracnoidea utilizando la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA). Acta Neurochir 158, 233-239.
2 https://revista.seg-social.es/2018/06/27/que-significa-incapacidad/
3 https://www.ine.es/prensa/epa_tabla.htm
4 https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736055502&menu=ultiDatos&idp=1254735976595
5 Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud (2009). Ministerio de Sanidad y Política Social. Ed: FER/EDIGRAFOS
6 Jørgensen H.S. (1996) The Copenhagen Stroke Study experience. J Stroke Cerebrovasc Dis. 6 Vol. 1, 5-16

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